1884-1976La conquista de Canarias en el siglo XV constituyó un factor determinante en el interés de España por controlar la zona atlántica del continente africano. En diversos tratados con Portugal (Alcaçovas, Tordesillas y Cintra) España renuncia a la zona noroccidental atlántica del continente, pero los ataques de corsarios a las islas desde mediados del siglo XVI hasta gran parte del siglo XVIII pusieron de manifiesto la importancia del control de esta zona para la seguridad del Archipiélago canario. De este modo, se realizaron intentos esporádicos de ocupación, pero sin éxito, por lo que hasta mediados del siglo XIX se puede afirmar que no existía una presencia extranjera importante en el Sáhara.
En el congreso de Berlín, celebrado a instancias de Alemania y Francia entre 1884 y 1885, se sientan las bases para el definitivo reparto de África entre las potencias europeas. En el acta final se recomienda a las potencias firmar tratados con los nativos y llevar a cabo la ocupación de los territorios sin dueño conocido. Así, en 1886 comienzan las negociaciones entre España y Francia para el reparto del territorio. Finalmente, se establecen una serie de acuerdos entre 1900 y 1912 que marcarán las fronteras definitivas del Sáhara Occidental. No obstante, el control efectivo de la zona no se produce hasta 1934, debido en gran medida a la resistencia de las tribus saharauis.
A partir de 1958 España comienza a manifestar un interés económico por la colonia, como consecuencia de sus posibles riquezas mineras (hierro, fosfatos y otros minerales). Se realizan diversas expediciones desde 1941 que conducen, entre otras cosas, al descubrimiento de la mina de fosfatos de Bu Craa en 1962. La explotación de la misma constituiría un elemento clave en los intereses de España.
http://mgar.net/africa/sah_esp.htm (Más información sobre los intereses económicos de España en la zona)
El ingreso en 1955 de este país en las Naciones Unidas va a suponer un elemento determinante para la descolonización del lugar. Desde 1960 este organismo comienza a reclamar de forma firme la descolonización del Sáhara Occidental, con la emisión de la resolución 1514. Esto se produce en un contexto particular, puesto que Marruecos había conseguido su independencia en 1956 y manifestaba sus pretensiones expansionistas para constituir el “Gran Marruecos”. Este proyecto comprendía los territorios españoles en África, Mauritania, parte del norte de Senegal y el oeste de Argelia. España utilizó el pretexto de que no existían territorios no autónomos bajo su soberanía para no acatar la resolución, con lo que los territorios africanos serían considerados provincias españolas. Se mantuvo en esta postura hasta el 64, momento en el comenzó a recibir mayores presiones. Finalmente, España cede y comienza a adoptar las medidas precisas para la realización del referéndum, comprometiéndose a establecer en los 6 primeros meses de 1974 el procedimiento para la realización del mismo.
Marruecos, con el objetivo de paralizar este proceso, solicitó al Tribunal Internacional de Justicia una Opinión Consultiva sobre los vínculos históricos existentes entre este país y la nación saharaui, ya que defendía la tesis de la Integridad Territorial. Mauritania se sumó a esta petición y la ONU emitió la resolución 3292, que suponía el aplazamiento del referéndum hasta que se hiciera pública la Opinión Consultiva. Esta consulta debía determinar si el territorio del Sáhara Occidental era terra nullius en el momento en que fue colonizado por España, y en caso de no ser así, debía responder qué vínculos jurídicos existían entre Marruecos, Mauritania y el Sáhara Occidental. Se hizo pública el 16 de octubre de 1975 y respondió negativamente a ambas cuestiones, por lo que se concluyó que el Sáhara Occidental no formaba parte de la integridad territorial de ninguna de las partes interesadas.
A pesar de esta clara respuesta, Hassan II convocó la Marcha Verde justo un día después de haberse hecho público este dictamen. Se establecieron nuevas resoluciones y el Secretario General de la ONU elaboró el “Plan Waldheim”, que proponía la retirada de E

spaña del territorio, la administración internacional del mismo de forma provisional y la consulta al pueblo saharaui que debía llevarse a cabo en un plazo máximo de seis meses. A pesar de esto, Marruecos se negó a retirar la convocatoria de la Marcha Verde: el 4 de noviembre se produjo la invasión del territorio por 350.000 civiles voluntarios, escoltados por 13000 efectivos de las Fuerzas Armadas.
El abandono de los territorios por parte de España concluye con la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid el 14 de noviembre, en los que Marruecos y Mauritania se comprometían a devolver a España parte de las inversiones realizadas en las minas de fosfatos de Bu Craa, así como otro tipo de acuerdos económicos. Marruecos, además, renunciaba al resto de territorios africanos bajo soberanía española. De este modo se inicia la guerra entre Marruecos y el Frente Polisario. Es preciso señalar que la firma de estos acuerdos se produjo en un momento muy delicado para España: Franco agonizaba y la dictadura española se aproximaba a su fin, circunstancias aprovechadas por Marruecos para anexionarse el territorio.
Historia del Sáhara Occidental y cronologías del conflicto
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http://www.al-haima.org/base_sahara_historia.html·
http://www.afrol.com/es/especiales/13397·
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Sahara/salida/Espana/elpepuint/20030716elpepuint_7/Tes·
http://www.elpais.com/articulo/internacional/conflicto/Sahara/Occidental/1965-1976/elpepuint/20030716elpepuint_6/Tes1976-1991El 28 de febrero de 1976, coincidiendo con la retirada de las tropas españolas, el Frente Polisario proclama la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Es reconocida desde el primer momento por los llamados países progresistas de África, así como por las antiguas colonias portuguesas (Argelia, Libia, Guinea y Mozambique) y por algunos países latinoamericanos. Este hecho marca el comienzo de los enfrentamientos bélicos entre Marruecos, Mauritania y el Frente Polisario, apoyado por Argelia. Como respuesta a la proclamación de la RASD, Marruecos bombardeó con napalm las poblaciones civiles, forzando al éxodo a gran parte de la población.
Tres años después del comienzo de la guerra, Mauritania se retira del conflicto y reconoce a la RASD. Esta actuación estuvo motivada por los daños económicos causados por los ataques guerrilleros, así como por la afinidad étnica y cultural de la población mauritana con la saharaui.
Marruecos aprovechó la oportunidad para anexionarse la parte del territorio que correspondía a Mauritana según lo establecido en los Acuerdos Tripartitos, lo que inicia el enfrentamiento bélico directo entre Marruecos y el Frente Polisario en 1979.
-DESARROLLO DE LA GUERRA
1ª Fase- En un primer momento, el conflicto bélico estuvo marcado por el dominio saharaui. El Frente Polisario fue ganando territorio a pesar de la incorporación al ejército marroquí de 50.000 hombres. De este modo, en 1980 las tropas marroquíes se habían replegado y los combates se trasladaron cada vez más al norte, llegando a penetrar incluso en territorio marroquí. En 1981 Marruecos disminuye su dispositivo militar en la zona y los enfrentamientos armados serían sustituidos por manifestaciones en la prensa. Al año siguiente el Frente Polisario había liberado casi todo el territorio nacional. A pesar de esto, Marruecos reanuda la ofensiva en 1983, momento en el que la Organización para la Unidad Africana llevaba a cabo lo

s preparativos para la realización de un referéndum en los territorios.
2ª Fase- Paulatinamente, comienza a manifestarse un dominio marroquí, motivado por la construcción de los muros defensivos que le permitieron desarrollar una ventaja progresiva sobre el Frente Polisario. El primer muro comenzó a construirse en 1980, hasta constituir ocho muros en la actualidad que se extienden 2400 km de longitud. Limitan con la frontera argelina, parte de la frontera oriental mauritana y se dirigen hacia el atlántico hasta alcanzar Dajla. Marruecos ejerce el control sobre Esmara, el Aiún y las zonas costeras, mientras que el Frente Polisario mantiene el dominio de los territorios situados al este del muro.
-APOYOS EXTERIORESEl conflicto saharaui se desarrolló durante la Guerra Fría, que aportó una dimensión ideológica al enfrentamiento. Para la comunidad internacional, que se encontraba en este contexto bipolar, la ocupación del Sáhara no era sólo una cuestión territorial, sino que encarnaba la lucha capitalismo-comunismo propia del periodo. De este modo, Marruecos, una monarquía conservadora, gozaba de la protección de EE.UU y de Francia, mientras que el Frente Polisario, de corte izquierdista, contaba con el apoyo de Argelia y de otros países socialistas.
Sin embargo, en un primer momento el apoyo claro de Marruecos lo constituía Francia, ya que había ejercido un protectorado en esta zona desde 1912 y mantuvo vínculos estrechos con este país durante sus primeras etapas de vida independiente. Esto hizo que se convirtiera en el principal abastecedor de armamento del gobierno marroquí.
EE.UU pasaría por distintas etapas dependiendo de sus administraciones, pero siempre favorecería a Marruecos. Sus intereses en la zona eran en gran medida de carácter geoestratégico. Tanto Nixon como Carter y Reagan siguieron esta línea. En la última etapa, la administración Reagan consideró a Marruecos como un aliado para restaurar el deteriorado sistema de defensa de Occidente y aumentó la ayuda militar. El interés norteamericano en el conflicto estuvo motivado por la pérdida de influencia en el África Austral, con lo que Marruecos suponía la última fuente de apoyo y de estabilidad de occidente en el continente africano.
Por otro lado, la URSS mantendría una actitud prudente en el conflicto. Abogaba por la necesidad de una solución pacífica y no reconoció a la RASD, aunque le proporcionaba armas a través de Argelia y Libia y adiestramiento militar a través de Cuba y Alemania Oriental.
-PLAN DE PAZ (MINURSO)
El 30 de agosto de 1988, después de un largo periodo de negociación, el Reino de Marruecos y el Frente Polisario aceptaron el Plan de Paz proporcionado por la ONU y la O.U.A. Se publicaron las resoluciones 658 (1990) y 690 (1991), mediante las cuales se encomendaba el establecimiento de una Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO). Se determinaron una serie de funciones para hacer viable el acuerdo:
· Supervisar el “alto el fuego”
· Verificar la reducción de tropas de Marruecos en el territorio
· Supervisar la restricción de las tropas de Marruecos y el Frente POLISARIO a los cantones señalados
· Supervisar el intercambio de prisioneros de guerra (Comité Internacional de la Cruz Roja)
· Hacer efectivo el programa de repatriación (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados)
· Identificar y registrar en un censo a las personas con derecho a voto
· Organizar y asegurar la realización de un referéndum libre y justo, así como dar a conocer los resultados.
Se estableció como fecha para el referéndum el 26 de enero de 1992, pero esta opción se vio bloqueada por las 130.000 apelaciones presentadas por Marruecos en relación al censo de votantes. Sus intentos de obstrucción del acuerdo demostraron que su aceptación del Plan de Paz no estaba motivada por una voluntad de solucionar definitivamente el conflicto, sino que se encontraba dentro de su estrategia de prolongarlo indefinidamente. En febrero de 2002, El Sr. Baker y el Sr. Annan reconocieron en un informe del Secretario General de la ONU que "Marruecos era renuente a seguir con el Plan de Arreglo".